Él

8 Oct

Siempre es el primero en presentarse, aunque lo hace tímidamente y al principio hay que buscarlo con anteojos y zoom. Es ÉL. Un majestuoso árbol en mitad del valle entre Jérica y Viver – el embajador del otoño “par excellence”. Cuando brilla con sus llamativas hojas amarillas en medio de olivos, almendros y huertas sólo hay una opción: Ponerse las botas de caminar y emprender uno de estos paseos fantásticos por las coloridas orillas del los ríos del Alto Palancia y Alto Mijares.


Parece no haber época más bonita para el río Palancia que el otoño. Los árboles y arbustos de hoja caduca aún se resisten a quitarse su traje y optan por rojos y rojizos, amarillos, ocres y tenues marrones para anunciar días más cortos, temperaturas ya fresquitas y tardes al lado de la estufa de leña.

A quien le gusta esta estación le esperan tantos parajes preciosos como impresiones otoñales. Para empezar qué tal con un pequeño paseo por la Vuelta de la Hoz en Jérica, para luego emprender camino en dirección a Viver y Teresa. Una caminata por los ecosistemas más ricos de esa ribera llena de chopos, olmos, sauces y un sinfín de arbustos.

A lo largo de sus 25 kilómetros esta caminata nos lleva por lugares impresionantes como el Paraje del Sargal o  las Peñas Rubias, por torres y torretas, campos de cultivo duramente trabajados y huertas mimadas que en estos días llaman la atención con un fruto perfecto para dar toques de color: los caquis.

Mucho más corto pero no menos impresionante se presenta el paseo por las orillas del Palancia en Bejís, población conocida no sólo por su abundante agua sino también por la calidad de ella.

El paraje de los Cloticos sorprende con fuentes, cascadas e idílicas pozas. Mucho más aventurera se desenvuelve la caminata hacía el nacimiento del Río Palancia.

Y no sólo el Palancia viste de otoño. También el río Mijares  cambia de vestimenta. Un espectáculo que se puede vivir de cerca por los numerosos senderos a lo largo del río en Montanejos. Y para los más atrevidos hay otra atracción fluvial: En los Baños de la Reina el agua  brota a unos agradables 24 grados e invita a uno de los últimos baños al aire libre para este año…