Árbol autodefensa

17 May

Son dulces, llamativas e inseparablemente unidas a la primavera. ¡Y ya están aquí! Las cerezas del Alto Palancia – con sus 700 hectáreas de cultivo presume de una producción nada despreciable – se empiezan a asomar. Bueno, no todas. Las nuestras, por ejemplo se muestran bastante reacias. No por ellas mismas – regordetas, rojas y brillantes – sino más bien por el árbol en si. Un ejemplar aún juvenil que como autodefensa se ha cubierto con un entramado de hojas que casi no deja ver ni sus propias ramas. Y claro, enseguida vienen las dudas: ¿Mal plantado? ¿Mal podado, mal alimentado? O es acaso, ¿demasiado joven? ¿Tiene falta de experiencia? Pero no. Es cuestión de variedad, como nos ha comentado un experimentado agricultor del pueblo.

Pues bien. Seguiremos rebuscando (aunque los pájaros parecen tener mucho mejor olfato “cerezón” que nosotros). Y si nuestro “hojudo” no quiere desprenderse de sus frutos, sólo hace falta esperar un poco más: Dentro de nada habrá montones de cerezas, porque en junio nuestro pueblo vecino, Caudiel, celebra su Fiesta de la Cereza.

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