Sin respeto

23 May

No son exactamente unos visitantes silenciosos de Sharíqua, ni los más respetuosos con el descanso de los demás. Más bien son burlones,  graciosos y … sumamente atractivos.

Las parejas a las que les toca dormir al lado de ellos -o sea en nuestra habitación azul- suelen tomárselo con calma y hasta comentarlo con una sonrisa de lado a lado durante el desayuno. Y eso tiene su explicación: Se trata de nuestra “pareja ardilla” – Edu y Edda – que viven en los alrededores de nuestra casa rural y suelen divertirse entre los pinos que se alzan a pocos metros de la casa y … del balcón de la habitación azul.

Sus sitios preferidos en la finca son los pinos, la regadera-dispensadora de agua en la entrada de casa, una roca gigante con vistas a la lontananza, nuestro nogal… Mientras Edu, dada la conocida poligamia de estos roedores, probablemente cada tantos meses cambia de identidad, suponemos que Edda lleva con nosotros ya un par de años. Y puede que su fidelidad se deba en parte a cierto agradecimiento, siempre y cuando fuera Edda quien a edad bebé fue rescatada por nosotros.

Fue una mañana de primavera cuando delante de nuestra cocina se oían gritos sospechosos. Viendo a nuestros tigres domésticos en círculo debajo de un olivo, las sospechas se confirmaban. Edda (supuestamente) se había refugiado en lo alto del olivo y parecía haberse convertido en un rabo gigante y dos ojos no menos impresionantemente grandes. Una vez ahuyentados los gatos, la mirada asustada se suavizó y Edda echó a correr. Probablemente hacia uno de sus refugios favoritos: los pinos cercanos a la habitación azul.

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