Duro de exprimir

19 Oct

Era de esperar. El membrillo no sólo es duro de pelar, tampoco se hace el generoso a la hora de soltar el zumo de sus prietas carnes. Así que advertimos: Hace falta algo de paciencia y una buena trituradora-ralladora para hacer el Licor de Membrillo que os vamos a proponer a continuación.

Mucho más fácil será hacerse con la materia prima – al menos si vives en el campo. Los membrillos tienen ahora temporada alta y ya desde lejos se les divisa con sus grandes frutos, brillantes, coloridos entre verde limón y dorado.

Para nuestro licor necesitaremos 3/4 l. de zumo de membrillo, exprimido en estado crudo. Y claro, ni las más extensas investigaciones “internetianas” revelan cuánto membrillo hará falta para tal cantidad. Más bien parece que los enamorados de ese símbolo del amor, de la felicidad, la belleza y la inmortalidad se emocionan tanto a la hora de la recolecta que describiendo la cosecha sólo salen meras indicaciones como “2 cubos”, “50 membrillos” -¡Aaahh!- u otras barbaridades.

Pues bien, no hay que asustarse. Nosotros con más o menos 2,5 kilos de carne de membrillo logramos sacarle el zumo necesario. Eso sí, hay que currárselo.

Allá vamos: Primero hay que lavar los frutos y pelarlos. Hay que quitarles el corazón (y mira que se resisten) y luego hay que rallarlo todo bastante fino. A continuación hay que añadir unos 100 gramos de azúcar, mezclarlo todo bien y dejar reposar unas 48 horas. La cuestión es moverlo de vez en cuando y no desesperar. Porque aunque parece que no suelta nada, sí que lo hace. Para obtener el zumo meter todo en un trapo (¡bien limpio!) y a apretar!

El resto es pan comido o licor ya casi hecho: Se pone a hervir el zumo con 250 g de azúcar candi hasta que éste se haya fundido. Dejar enfriar y meter en una botella. Añadir 3/4 l de wodka, unas gotas de concentrado de almendra amarga y 20 granos de cilantro.

Hay que dejarlo reposar 8 semanas, filtrarlo y dejar pasar otras 2 ó 3 semanas antes de disfrutar de él.

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