Hasta mirando al cielo

8 Nov

No hace falta ser un “setero” entendido para disfrutar estos días de un paseo por el bosque en búsqueda de estos “Fungi” en forma de paraguas, bola, torre, flor, oreja, trompeta o estrella. Agarrados a los troncos de los árboles, escondidos debajo de hojas, en grupos, solitarios y de mil colores se les puede ver hasta mirando al cielo. Cierto, no todos son comestibles y vale la pena saber muy bien qué acaba en el revuelto, pero ante la duda, también basta con sólo mirarlos, sorprenderse de sus filigranas estructuras, sus simbiosis, sus hábitats…

Por tierras del Alto Palancia estos días los aficionados a los hongos se pasean por los bosques de la Sierra Espadán, por El Toro o por los montes de Pina del Montalgrao y Caudiel. Regresan a casa con cestas llenas de llanegas negras,  setas de chopo y de cardo, paraguas… Y si ha habido mucha, mucha suerte también con rebozuelos.
De paso habrán visto muchas otras setas que sorprenden por su belleza y hacen entender que los hongos desde tiempos ancestrales no sólo han servido como alimento sino también como objeto ornamental y formando parte de la ofrendas y ceremonias.

A quien se le haya despertado el apetito y no disponga ni de conocimientos “seteros” ni de tiempo para ir a “cazar”,  le queda otra opción muy seductora: Hasta el 25 de noviembre en Segorbe se celebra la  “VI Muestra Gastronómica de la Setas”. Todo un manjar ofrecido por siete restaurantes con propuestas tan suculentas como “Capucchino de Boletus”, “Delicia de Rebozuelo”, “Lasaña de verduras, setas y trufa negra” o “Cuajada de Rebollones”. Todos los fines de semana. Más info en www.segorbe.org.

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