Olla multiplicada por mil

3 Feb

 casa rural shariqua casa rural shariqua ¿Hoy no tienes ganas de cocinar? Seguro que después de leer esto, lo tuyo te parecerá poca cosa…

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En tiempos en que las cocinas se reducen a un microondas, la palabra puchero está en desuso absoluto y las reuniones familiares con 20 y más comensales suelen reducirse a fechas fugaces, ellas tres son únicas: Hablamos casa rural shariquade Isabel, Dolores y Visitación, tres Jericanas con pasión por los fogones. Una vocación que año tras año por estas fechas les hace elaborar agueda3_casa rural shariquala Olla de Jérica.

No para ser degustada entre ellas, qué va. Cuando estas tres mujeres se ponen “manos al caldero” al final habrá comida para todos o, que es lo mismo, para al menos 1.500 personas. Jericanos y visitantes que ese día estarán haciendo cola para recoger al menos un plato de este suculento manjar que desde hace casi 20 años se suele ofrecer para celebrar las fiestas de Santa Águeda. ¿Preparando ya la cazuelita para hacer cola? Este año tocará el 8 de febrero…

Bueno, no tan rápido. Al fin y al cabo estamos hablando de la famosa cocina a fuego lento que a todos nos gusta y que ya casi nadie quiere hacer. Y tampoco casa rural shariquaIsabel, Dolores y Visitación tendrían ninguna necesidad de meterse durante horas y horas ante 23 calderos de 40 litros cada uno, empaparse de vapores y tener el brazo ya dormido de tanta vuelta que dar. Ellas lo hacen por amor a la olla, por amor a la fiesta y por amor al pueblo. Tres grandes voluntarias que año tras año echan una mano a la comisión de fiestas para que nadie se quede sin olla.

El día empieza de muy buena mañana, tanto para las tres cocineras como para las mujeres (sí, suelen ser sólo las mujeres) de la comisión de fiestas: Toca trocear, cortar, limpiar… kilos y kilos de verdura y patatas. Ya a las 8.30 horas un quintal  de alubias acaba en los calderos que han sido montados en los bajos de la casa de cultura. “Las alubias sin remojo, al agua fría que poco a poco se añade hasta llegar a la cantidad perfecta para cada caldero”, explica Isabel, y agueda1_casa rural shariquaDolores añade: “Es que si se ponen a remojo, luego sueltan la piel y esa se sube arriba. Queda muy feo.” (Apuntando el primer truco camino hacia la olla perfecta.) 

Durante toda la mañana poco a poco desaparecen unos 30 kilos de cardo, otros 25 de acelga y 150 de patata en los calderos. A mitad de cocción se habrán repartido unos 20 kilos de pata de cerdo, otros 35 de careta del mismo animal, 20 kilos de hueso de corbet y 40 de cuello de cordero. Y no hay que olvidar las 12 morcillas por caldero y los huesos de jamón. A medida que avanzan las ollas, más espeso se pone el ambiente. Al mismo tiempo que un prometedor pero también intenso olor a olla se extiende hasta el último rincón, impregna a los asistentes y se abre camino a la calle.

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Cuando ahí fuera en la calle del río la cola para hacerse con un buen cazo de sopa crece por minutos, dentro Dolores, Isabel y Visitación ultiman los preparativos: Con golpe firme se echa sal a puñadas, se añaden 2 kilos de arroz y 2 papeletas de azafrán por caldero y se dan los últimos retoques. Desde que han puesto el pie en su gigantesca cocina improvisada han pasado casi seis horas. “¿Nerviosas? No nerviosas no estamos. A mí, lo único que me pondría de los nervios, sería encima tener que repartirla. Esto que lo haga la comisión de fiestas”, dice Isabel.casa rural shariqua

Y allá van repartiendo raciones de una cremosa olla que huele que alimenta. Es el día en que en las casas de Jérica se disfruta de una comida a fuego lento casi condenada a desaparecer del recetario. El día en que las cocinas de casa se quedan frías y de postre hasta regalan un sabroso jericano…

Quien no haya podido recoger su platito de olla el 8 de febrero, que no desespere. Habrá otra oportunidad en julio, cuando Isabel, Dolores y Visitación volverán a entrar en acción durante la Feria Medieval. Esto sí, mucho más relajadas porque  “sólo hacemos cinco calderos”. Vamos, 200 litros de Olla de Jérica. Casi “ná” – al menos para este gran trío de cocineras vocacionales.

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