Cucurbita Coco

13 Ene

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Lo confieso. Es mi verdura preferida. La quiero desde el momento en que el plantón se abre paso y se casa rural shariquaasoma al mundo aún con la semilla puesta como sombrero. Una vez trasplantada en la huerta, ya no hay quien la frene. La calabaza se abre camino, cruza medio bancal, sube a árboles y se enreda con sus vecinos. Cada mañana sus flores de un amarillo brillante compiten con el azul del cielo y alegran la vista a cualquiera. Cuando finalmente empiezan a crecer los frutos, cada día es una vivencia. No sólo por la rapidez con que estos representantes de “cucurbita” casa rural shariquaparecen duplicar su volumen por momentos. También la gran variedad de colores, formas y detalles que sacan a la luz, te deja asombrado.

Y parece mentira que con todas estas cualidades haya sido la gran olvidada durante tanto tiempo. Hace casa rural shariquatan sólo unos años “cucurbita” reconquistó su merecido sitio en la gastronomía. Desde entonces vive un renacimiento sin precedentes, no sólo es requerida en forma de sopa, guiso, gratinado, pastel, pudin o soufflé en los hogares sino también hasta en restaurantes “estrellas”. Es una “todoterreno” que permite múltiples preparaciones. Y es una verdura con aguante. Calabazas enteras pueden conservarse durante meses, una vez abiertas se pueden guardar muchos días en la nevera o -sabiendo que algunas de ellas son auténticas pesos pesados- congelarlas hasta posterior uso.

Y no sólo en la cocina es una verdura que inspira. A parte del conocido favor que presta para convertirse en una iluminada bola del terror para Halloween o lo bien que queda como deco otoñal, también pica a los propios agricultores. Buscan el nuevo récord de la calabaza más grande del mundo, un concurso cada año muy disputado y que actualmente se sostiene en el máximo de 1054.01 kg. Un ejemplar gigante que desde luego no serviría para competir en otro de los concursos-cucurbita: el lanzamiento de calabazas. Un evento estadounidense durante el cual los lanzadores se ayudan de catapultas hechas a mano -algunas de ellas más bien verdaderos cañones- que han permitido un “disparo” de 1324,8 metros…

Pero antes de llegar a estos extremos, ¿qué tal con una mermelada de calabaza con coco? Aquí vienen los ingredientes para esta tentación dulce y cremosa:casa rural shariqua

– 1 kg de calabaza
– 1 bote de leche de coco
– unas gotas de zumo de limón
– 200 g de coco rallado
– 700 g de azúcar

Se pela la calabaza cortándola en trozos pequeños. Meterlos junto con la leche de coco en un cazo y poner a calentar. Mover frecuentemente para que no se pegue y dejar hervir lentamente hasta que la calabaza esté blanda. Pasar por el triturador y añadir el zumo de limón y el azúcar. Volver a calentar y dejar hervir unos 10-15 minutos. Al final añadir el coco rallado previamente tostado un minuto en una sartén sin aceite. Poner la mermelada en botes bien esterilizados, dejar reposar boqui abajo unos 10 minutos y listo.

 

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